
El presidente Trump acaba de firmar una orden ejecutiva que pone fin a todas las regulaciones y procesos que retrasan la producción de madera, papel, bioenergía y otros productos de madera.
Es hora de talar árboles y usarlos para construir casas y otras cosas que vuelvan a ser asequibles.
"Estados Unidos tiene una abundancia de recursos madereros que son más que suficientes para satisfacer nuestras necesidades internas de producción maderera, pero las políticas federales autoritarias han impedido la plena utilización de estos recursos y nos han hecho depender de productores extranjeros".