
NT$500 billion parecen mucho dinero. Hasta que se ponen delante de $86.7bn de ventas netas extranjeras en la bolsa de Taiwán en lo que va de año. Ahí está el agujero que Taipéi intenta tapar tras una sesión de pánico que convirtió el ajuste de la inteligencia artificial en un problema de Estado en Asia.
Todos sufrimos el "jueves negro". La sacudida llegó a toda velocidad dejando el peor día del Nasdaq desde la Covid y de un desplome del SOX del 12% en Wall Street. Asia se contagió y abrió con liquidación pura: el Taiex llegó a caer un 9% y entró en mercado bajista, el Kospi se dejó hasta un 8.8%, activó una parada de 20 minutos y perforó durante unos minutos la cota de 5,000, mientras el Nikkei cedía un 6% y también se metía en terreno bajista. Antes de que Europa arrancara, Taiwán y Corea del Sur ya habían echado mano del freno de emergencia.

Los principales mercados en Asia ya están en mercado bajista (caídas de más del 20%).
Según Bloomberg, la Financial Supervisory Commission limitará desde el Nov. 9 las ventas en corto. El tope intradía sobre valores prestados baja al 3% del volumen medio diario de los últimos 30 días, frente al 30% anterior, y el margen mínimo para abrir cortos sube al 130% desde el 90%. Es, prácticamente cifra por cifra, el mismo manual que Taipéi utilizó en April 2025.
El Ministerio de Finanzas, además, dejó preparado su fondo de estabilización bursátil de NT$500 billion ($15 billion).
Goldman calcula que los extranjeros vendieron $3.1bn el jueves, encadenando seis sesiones con salidas por $19.2bn. Si se amplía el foco, son 19 de las últimas 20 sesiones En el acumulado del año, los FINI han vendido $86.7bn en el TWSE, incluidos $68.9bn en TSMC. Los fondos locales han hecho justo lo contrario: compras netas por $33.5bn, con $10.6bn en TSMC.
El contraste llama la atención. El Taiex logró cerrar con una caída del 4.5% tras el latigazo inicial, pero firmó su peor semana desde 2001. TSMC, que llegó a dejarse casi un 10% en la apertura, cerró con un recorte del 4.7%. Mientras tanto, el dólar llegó a tocar 33.04 dólares taiwaneses, su nivel más alto desde April del 2025, antes de que la divisa local acabara un 0.3% más fuerte, en 32.768 por dólar, en un movimiento en el que Bloomberg señala ventas de dólares por parte de exportadores, bancos estatales y aseguradoras de vida. El banco central, sin aparecer demasiado.
Corea del Sur reaccionó con la misma prisa. El Kospi, tras llegar a perder un 8.8%, cerró con un descenso del 6% en 5,059.7. SK Hynix se hundió un 10.4% y Samsung un 6.4%. La respuesta oficial fue suspender durante tres meses, a partir del Nov. 9, la regla que obliga a los brókeres a mantener un ratio de colateral del 140% en los préstamos con margen. Es la primera tregua desde julio del 2022, después de la aplicada en marzo del 2020.
Eso sí, la exención es opcional y deja el riesgo en los intermediarios. Por le momento, las primeras respuestas se limitaron a rebajar entre 10 y 20 puntos los requisitos para clientes que lo soliciten y a aplazar un día las ventas forzadas. Un recorte de 10 puntos apenas cubriría otro 7% de caída. No parece un colchón enorme después de una apertura como la del viernes.
Goldman sostiene que el apalancamiento ya está más limpio en Corea: el saldo de préstamos con margen equivale al 0.6% de la capitalización y ha bajado a 28.6 trillion won, un 26% menos que en el pico del 24 de junio.
Lo más llamativo es que las mesas no describen capitulación. Goldman habla de flujos ordenados, apenas un 10-15% por encima de la media de 20 días, y de señales limitadas de pánico. Puede ser. Pero cuando dos gobiernos cambian las reglas del mercado en un fin de semana, el mensaje es bastante claro: el problema no eran solo los cortos. De hecho, según el libro prime de Goldman, las ventas de posiciones largas superaron a las ventas en corto en torno a 5 a 1 en Asia durante octubre. Frenar a los bajistas puede reducir presión en el margen. Lo que no hace es crear comprador para semejante salida de dinero.