
Las subidas de tipos de interés serán mayores de lo esperado, según la gestora nórdica Evli
• La lucha de la Fed para reducir la tasa de inflación media por debajo del objetivo del 2%, refuerza las expectativas de subidas de tipos mayores de lo esperado.
• El bajo crecimiento en China, las interrupciones en la producción a causa del calor y la sequía, y las renovadas tensiones con EEUU, ralentizan las expectativas de recuperación del país.
• En Europa, los altos costes de la energía que continuarán en el medio plazo, impulsarán la transición energética.
Madrid, 08 de Septiembre 2022.- La gestora nórdica Evli estima que la situación económica global, afectada por la inflación y las amenazas para el crecimiento en EEUU, China y Europa, hace prever mayores subidas de tipos de interés de lo previsto tanto de la Fed como del BCE.
Subidas de tipos de interés
Tomas Hildebrandt, Senior Portfolio Manager de Evli Fund Management, opina que la conclusión del simposio económico anual de Jackson Hole en EEUU es clara: para controlar la inflación, la Reserva Federal tendrá que seguir endureciendo la política monetaria, incluso si ello conduce a una recesión.
La tasa de inflación de EE.UU. bajó del 9,1 al 8,5 por ciento en julio, lo que hizo concebir esperanzas de que las peores presiones sobre los precios estaban cediendo. Sin embargo, el duro mensaje echó un jarro de agua fría a las esperanzas del mercado. El presidente de la Fed, Jerome Powell, subrayó que la tasa de los fondos federales seguiría subiendo hasta que el aumento del índice de precios del Consumo cayera por debajo del nivel objetivo.
Para ello, no basta con un ligero descenso de la inflación. Las expectativas sobre la dimensión de la próxima subida de tipos en septiembre aumentaron hasta 0,75 puntos porcentuales.
Hace un año, la Fed modificó su objetivo de inflación, fijándolo en una media del 2% a medio plazo. La tasa de inflación media de los últimos cinco años ha pasado ahora del 2,1 al 3,2 por ciento, y la tasa de inflación media a diez años ha pasado del 1,8 al 2,2 por ciento.
También se espera que el Banco Central Europeo revise su política y acelere el ritmo de subidas de los tipos de interés oficiales en su reunión de septiembre. En la zona del euro, el aumento de los precios ha subido al 9,1 por ciento y las perspectivas se ven ensombrecidas por el aumento de los precios de la electricidad y el gas. El tipo Euribor a tres meses ha subido hasta el 0,65 por ciento y para finales de año se espera que el tipo de refinanciación del BCE suba hasta el 1,5 por ciento.
La economía china sigue enfriándose
Por otra parte, según el experto de Evli la economía china sigue teniendo problemas como consecuencia de la pandemia, y ello a pesar de un repunte positivo tras el levantamiento de las restricciones por coronavirus impuestas en primavera, el crecimiento fue más débil de lo esperado en julio.
Los continuos problemas del sector inmobiliario y la incertidumbre sobre cuándo dejarán de aumentar las infecciones por coronavirus enfriaron el optimismo, provocando entre otras cosas, la cautela de los consumidores, que se reflejó en un escaso incremento del comercio minorista, que sólo aumentó un 2,7% en términos anuales.
China también se ha visto afectada por el fuerte calor y la sequía, que han provocado la interrupción de la producción en algunas zonas del país. Para apoyar la situación económica, el Banco de China bajó sus tipos de referencia a corto y largo plazo. Por último, otro motivo de inquietud añadido fue la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, a Taiwán, que reforzó las tensiones entre China y Estados Unidos.
Crisis energética en Europa
Europa se está viendo gravemente afectada por la subida de los precios de los combustibles, el gas natural y la electricidad. El precio del gas natural subió mucho más que los máximos registrados en marzo, ya que Rusia restringió el suministro. El precio de la electricidad también subió a un nivel sin precedentes. Los precios de la gasolina y el gasóleo siguen siendo elevados.
El aumento de los costes está teniendo un gran impacto en los consumidores, la industria y el transporte. También se teme que la situación empeore durante el otoño, a medida que se enfríe el clima. El aumento de los gastos energéticos afectará a otras formas de consumo y a las posibilidades de ahorro.
La política monetaria tiene muy poco impacto en los precios de la energía. Por ello, los estados miembros de la UE están planeando diversas medidas para apoyar a los hogares, mediante desgravaciones fiscales y topes de precios.
Es poco probable que los precios de la energía bajen con la misma rapidez con la que han aumentado. Por ello, para adaptarse a los costes más elevados, será necesario incrementar tanto la eficiencia energética como las nuevas formas y alternativas de producción de energía.
Gráfico: Como consecuencia de la inflación, el Índice de Miseria es elevado en EE.UU., a pesar de que el desempleo ha descendido al nivel anterior a la crisis del coronavirus