
Madrid, 13 Octubre 2022.-La gestora francesa OFI AM ve poca visibilidad a los mercados en el momento presente, a causa del endurecimiento de la política monetaria en la lucha contra la inflación, las turbulencias en los mercados de divisas, una severa desaceleración económica, y las fuertes tensiones en el entorno geopolítico internacional.
Sin embargo, según la gestora los riesgos actuales podrían convertirse en asimétricos, ya que los mercados financieros han descontado el peor escenario posible. Por lo que cualquier noticia positiva, podría provocar repuntes mayores a las caídas que se produzcan en un escenario de alta volatilidad para el corto plazo.
Para despejar las dudas de los inversores, OFI AM expone su visión sobre las cuatro grandes preocupaciones actuales que dominan los mercados:
1. ¿A qué niveles de tipos llegarán los bancos centrales?
Según OFI AM, “tras haber subestimado aparentemente el repunte de la inflación, la Fed está decidida a frenarla, aunque ello suponga la entrada de la economía USA en recesión. Por ello, se encuentra inmersa en el endurecimiento más rápido en 40 años. La previsión del nivel de tipos de la Fed a finales de 2023 ha pasado del 3,25/3,50% al rango 4,25/4,50%. En Europa, el BCE espera situar el nivel de los tipos en el 3,25% en el primer semestre de 2023.
Un nivel de tipos de la Fed del 4,50% no es exagerado, de hecho ha sido su nivel medio desde 1950. La pregunta que se hace la gestora es ¿habrá más subidas?
No parece un escenario probable. Porque a las tendencias actuales de la economía, como el envejecimiento de la población en los países que más contribuyen a la economía mundial o el exceso de deuda, se añaden factores como los cuellos de botella que provocan la reapertura de las economías, las políticas de "Covid zero" en China, el corte del suministro de gas de Rusia, la obtención de nuevos suministros, etc.
Por el momento, el dato de inflación que se aplica para los bonos indexados a la inflación sigue siendo bastante moderado, en torno al 2,30% en los bonos a 10 años, tanto en EE.UU. como en la zona euro. Esto sugiere que los inversores creen que los bancos centrales son creíbles y que conseguirán controlar las presiones inflacionistas.
Desde OFI AM estiman que las medidas de los bancos centrales han sido descontadas por los mercados, y que los tipos de interés objetivo del 4,5% en EEUU y del 3,25% en la Eurozona, no volverán a subir, en la medida que la desaceleración económica se irá agravando. Este es el motivo por el cual los rendimientos de los bonos a largo plazo ya han completado la mayor parte de sus movimientos al alza.
En este contexto inusual, en el que persiste la incertidumbre y la volatilidad, OFI AM ve el rendimiento del Treasury entre el 3,5% y el 4,0%, y el del Bund en torno al 2,0% en el corto plazo.
2. ¿Hasta dónde llegará la recesión esperada?
Esta pregunta tiene difícil respuesta, según OFI AM, porque hay una fuerte discrepancia entre la solidez del mercado laboral, y el rápido empeoramiento de los indicadores económicos. La gestora opina que las finanzas empresariales son sólidas, y no hay necesidad de despedir a trabajadores. Además, a las empresas les sería difícil encontrar nueva mano de obra cualificada, dada la escasez actual (algo que preocupa a la Fed).
Las estimaciones de crecimiento se han revisado a la baja; a nivel global, algo menos del 3,0% en 2022, un 1,6% en EE.UU. algo menos del 3,0% en la Eurozona y cerca del 3,0% en China. Para 2023, se estima el 2,5% mundial, el 0,9% en EEUU, el 0,2% en la Eurozona y 5,0% en China, aunque estas cifras probablemente sean menores.
Por ello, en 2023 se esperan revisiones a la baja en los beneficios empresariales. Las previsiones todavía son optimistas, entre un +5% y +10% para 2023. Las bolsas han descontado este escenario y las valoraciones han caído.
3. ¿El dólar se depreciará?
La aceleración del ajuste monetario de la Reserva Federal ha provocado una fuerte subida del dólar, presionando a varias divisas. El dólar ha alcanzado niveles sin precedentes en los últimos 20, 30 ó 40 años, pasando de estar debajo de la paridad frente al euro por primera vez desde 2001, a un cruce de 0,95. Frente al yen, el dólar ha superado el cruce 145, obligando al Banco de Japón a intervenir. El yuan chino también está bajo presión, ha caído casi un 12% en lo que va de año y se acerca a 7,2 yuanes por dólar, un nivel sólo alcanzado tres veces en los últimos 12 años. La libra esterlina está en su punto más bajo desde 1985 frente al dólar.
La subida del dólar también está ejerciendo presión sobre los mercados emergentes y el precio del oro. El dólar empieza a estar caro por sus fundamentales: según OFI AM, está sobrevalorado en un 10% frente al euro. La mayoría de inversores internacionales están cortos con el euro, ya que Europa atraviesa problemas graves como la guerra en Ucrania, y la consiguiente crisis del gas natural.
Si el BCE se muestra más agresivo y la inflación en EEUU fuera algo menos intensa, podría haber un cambio de tendencia en el corto plazo. En este caso, el dólar podría batir su nivel máximo histórico frente al euro, es decir, el cruce 0,85 dólares/euro del año 2001.
4. ¿Qué pasará en el contexto geopolítico internacional?
Además de Ucrania han estallado otros conflictos, como los de Azerbaiyán y Armenia, o Kirguistán y Tayikistán, mientras que las relaciones EEUU/ China se han deteriorado por el asunto de Taiwán. Y los reveses del ejército ruso en Ucrania sugieren una superioridad del armamento occidental, lo que podría perjudicar a China, cuyo armamento se ha comprado en su mayoría a Rusia. Por ello, China no puede permitirse un conflicto militar que la exponga a sanciones económicas. Su dependencia de Europa y EEUU es alta, más aún cuando su crecimiento del 3% en este ejercicio, es el más bajo en 40 años.
Por lo tanto, la prioridad del presidente Xi Jinping será gestionar los problemas concretos de su país, no la invasión de Taiwán, algo militar y económicamente arriesgado. Esto explica el reciente cambio de tono de China hacia Rusia; en el 20º Congreso del Partido Comunista, se espera un mayor pragmatismo para mejorar la economía. Si ello se materializa, provocaría un fuerte repunte de los mercados de valores chinos, abandonados hasta la fecha por los inversores internacionales.
Recomendaciones de inversión
Según OFI AM, los rendimientos de los bonos a largo plazo se han ajustado al escenario de endurecimiento monetario de la Fed y el BCE hasta abril 2023, al que seguirá una fase de estabilización. Los bonos han alcanzado niveles que tienen más en cuenta las subidas agresivas de tipos, que la recesión que dichas subidas provocarán. Desde OFI AM recomiendan que la exposición a este activo sea pequeña, en la medida que ya ha descontado el contexto negativo. Por ello, los bonos corporativos, especialmente en los tramos cortos, siguen presentando un elevado atractivo para los inversores.
Respecto a la Renta Variable, también parece haber descontado el peor escenario posible, por lo que OFI AM recomienda aumentar la exposición en el medio plazo, teniendo presente que cualquier noticia positiva podría generar repuntes pronunciados, y las caídas debidas a la alta volatilidad, podrían suponer oportunidades de inversión.
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