TradingPro Logo
0%

Opiniones de expertos

imagen principal
Vicente Baquero1 de marzo de 2022

DESPERTAR DE UN SUEÑO

Compartir:

De nuevo Europa se encuentra ante el espejo de la historia, una realidad dulcemente encubierta durante muchos años por un optimismo inducido, para de pronto descubrir cómo, una vez más, la presencia de una persona, contra toda la “lógica político social ortodoxa”, cuyos instintos básicos y mentalidad primordial, está dominada por una visión particular de la historia diferente a la predomínate en Occidente, puede determinar ese futuro, utópicamente diseñado por los políticos europeos desde el final de la 2ª guerra. Una Europa  al abrigo del paraguas protector norteamericano, ignorando las aristas incómodas de la naturaleza humana y la realidad geopolítica a nuestro alrededor.

Primero, una pandemia que nos recuerda que estamos expuestos a hechos naturales más allá de nuestro control, lo cual nos pone ante la verdad incontrovertible de nuestra fragilidad vital, que ha generado una gran ansiedad colectiva, desconcertando a nuestros centros de poder, y ahora, estamos ante esta guerra en el corazón de la civilizada Europa. Todo ello nos sitúa ante un hecho que resultaría anatema aceptar colectivamente, hasta antes de ayer, el hecho de que la voluntad de un hombre, prácticamente solo, de ideas fijas y convicciones mesiánicas, pueda controlar el comportamiento colectivo de pueblos enteros, una  persona como lo fueron Hitler, Lenin, Stalin o Mao se proponga por las buenas o por las malas,  llevar a cabo la materialización de su visión del  mundo. Esta clase de personalidades,  no es ni la primera, ni será la última, que acceden al poder, la historia nos muestra infinidad de casos parecidos en mayor o menor escala. El error ha sido tradicionalmente intentar negociar con ellos bajo un prisma diferente al que les mueve.

Un dilema se abre ante una Europa geopolíticamente dormida desde hace más de 70 años, cuyas jóvenes generaciones carecen, lógicamente, de la experiencia de la realidad geopolítica en la que habitan,  que a su  vez ignoran la historia, incluso la reciente, y que han sido inducidos  a creer que no existen otras formas de entender la realidad que la que ellos contemplan: que todo aquello que no coincide con sus dogmas no existe, que a todo el mundo se le puede convencer dialogando con tolerancia, que realmente el mal no existe, ni individual ni colectivamente, que todo son ”construcciones” de gente perversa interesada en destruir la natural bondad de ser humano un sueño ya acariciado por los roussonianos hace un par de siglos y les llevo a la guillotina como fórmula de igualación social y política.

De pronto nos encontramos en que efectivamente existen los “enemigos”, que con razón o sin ella, por las buenas o por las malas,  quieren imponer su voluntad, que eso nos afecta, aunque nos declaremos las personas más pacifistas del mundo, que los pueblos necesitan tener fuerzas armadas que respalden su libertad, que la libertad en realidad es un valor o concepto que realmente no ha tenido más implantación importante que en la civilización occidental, que fuera de nuestra ámbito no es algo que se tenga demasiado en cuenta, prevaleciendo otros criterios de orden social;  nos despertamos a la realidad, lo de menos es el hecho en sí concreto del asalto a Ucrania, la pregunta debe ser: ¿Ahora qué hacemos? ¿Estamos a tiempo de espabilar y dar un giro de 180º en nuestro orden de prioridades? Sin duda la pérdida de independencia energética ha sido un error mayúsculo con la excusa climática incluida, la ausencia de una estructura militar proporcionada a nuestra riqueza, muy atractiva para cualquier vecino, es otro, las rencillas políticas entre miembros de unas colectividades culturalmente homogéneas y coincidentes en cuanto a nuestro esquema de valores, EE.UU, Canadá, Australia, toda Sudamérica, también constituyen partes de nuestro mundo.

¡Bienvenidos a la realidad! El problema ahora es: ¿Cómo podemos poner en pie un aparato militar suficiente para frenar cualquier intento de ocupar, o condicionar irremediablemente, a Europa sin que tengan que venir a mata caballo los americanos a través del Atlántico, si no es que, hartos, deciden que los europeos resuelvan sus problemas locales, que ellos ya tienen suficiente con ocuparse de China y su resurgir militar?

No nos volvamos a engañar, que es lo que estuvieron haciendo todos los gobiernos europeos, por influencias ideológicas adversas profundamente a nuestros intereses y forma de ver la vida, durante años.

Creo que no hay que perder la esperanza, quizá estos aldabonazos de realidad consigan despertar y mover a los actuales dirigentes y a las nuevas generaciones enfrentadas a hechos evidentes, y dar los pasos necesarios para coincidir en una verdadera unidad cultural y política. Efectivamente a veces no hay más remedio que hechos traumáticas pongan en perspectiva los verdaderos problemas y nos alejen de causas y proyectos fuera de la realidad.

Ciertamente el ejemplo lo tenemos delante, al margen de las razones que asistan a una y otra parte en este conflicto bélico, lo que se ha puesto de manifiesto, no es tanto el fondo, extremadamente complejo, siempre que nos enfrentamos a interpretaciones y derechos “históricos”, más en esa parte del mundo donde los corrimientos de población y masacres  ciudadanas, han sido continuos, sino en las “formas” adoptadas por un autócrata para dominar y afianzar sus aspiraciones personales de resucitar su particular sueño imperial. Nos enfrentamos a la necesidad de reconocer y tomar unas decisiones muy duras, pues rearmarse en proporción no es barato y las bajas económicas en un primer momento pueden ser sustanciales, sobre todo en un momento de crisis como el actual.

Hay que aceptar y así trasladárselo a  todos los miembros de nuestra sociedad occidental,  que en el mundo sigue habiendo personajes y naciones con inmenso poder, ni una ni dos, capaces y dispuestos a llevar a cabo su política por cualquier medio: guerra incluida.  Si continuamos deshojando margaritas, contándonos bellas historias, centrados únicamente en conveniencias comerciales  y negándonos a ver este hecho, es que estamos condenados a la desaparición.


AUTOR

Descarga la APP de TradingPRO

 

¡Regístrate ahora!

Obtén acceso a contenido exclusivo y mantente actualizado con las últimas noticias.

Posts Relacionados