
Empezamos el año sabiendo que puede ser que lo deseable no sea políticamente factible, y que lo que es factible ya no es sustentable.
Todos somos conscientes de la gran desconexión que exite entre los mercados y la economía real, además lo analista de Wall Street (que no son independientes) proyectan a los mercados bursatiles a nuevos records en 2021 con un aumento del precio de las acciones otro 10%. Sin embargo la economia va justo en la dirección contraria.
La separación del mercado de valores de la rentabilidad subyacente garantiza malos resultados para los inversores en el futuro. Pero como nos ha enseñado la historia en el pasado, los mercados se pueden mantener durante mucho tiempo irracionales, por encima de lo que dicta la lógica.
Pero también es cierto, que estas divergencias no duran de por vida ya que la economía es el reflejo de las ganancias corporativas. Estamos en una situación que la política hace que esta divergencia ya este durando más de lo previsto.