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Jose Basagoiti29 de abril de 2021

ORO vs Bitcoin: La lucha por los flujos “refugio”

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Recientemente Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, se refirió a las criptomonedas como activos más parecidos al oro que al dólar. Según sus palabras, las divisas digitales descentralizadas son más un método de especulación que de pagos, pero ¿es realmente así o es otro intento de desprestigio por parte de los planificadores centrales?

No es la primera vez que oímos comparar Bitcoin con el oro, de hecho, en la gráfica adjunta podemos ver cómo, dentro de la competencia por los flujos “refugio”, es decir, flujos ligados a la inflación y que protegen frente la devaluación de la divisa, el Bitcoin le ha ido arrebatando capital al propio oro.

Gráfica 1: Flujos de inversión Bitcoin VS oro

Además, por ser considerados ambos activos seguros, siempre hemos visto una correlación entre su precio y el aumento de la base monetaria. Como sabréis casi todos los lectores, si el aumento de la oferta monetaria por parte de los Bancos Centrales crece mucho más rápido su demanda, se produce como consecuencia inflación monetaria, que podrá estar más o menos compensada con el aumento de la productividad, pero, en cualquier caso, se produce una pérdida de valor del dinero FIAT frente a otros activos considerados como dinero.

En este sentido, en los últimos meses también hemos visto como Bitcoin va más ligado al movimiento de la base monetaria (lo vemos las gráficas adjuntas), confirmándonos que, efectivamente, la reina de las criptomonedas quiere hacerle sombra al rey de los metales.

Gráfica 2: Bitcoini VS base monetaria

Gráfica 3: Oro VS base monetaria

Hasta aquí podemos interpretar que los inversores se empiezan a decantar, o bien por un activo, o bien por el otro para esa finalizad financiera. Dentro de esta división, podemos observar cómo son los agentes privados los que apuestan por Bitcoin y son los entes públicos los que siguen respaldando al oro.

Los grandes inversores institucionales y empresas privadas, cada vez se decantan más por tener parte de su tesorería en Bitcoin, no hay más que ver los últimos movimientos de Tesla, MicroStrategy o MassMutual. Dentro del proceso de monetización, esta continua adopción institucional le da mucho valor futuro a la divisa, ya que, en una economía de red, donde existe una demanda creciente y una oferta restringida, el precio tenderá a subir.

También es importante que continúe la monetización por el lado retail y, en este sentido, la generación millennial tiene clara preferencia por la criptomoneda en vez de el oro, ya que ventajas como el hecho de no tener de depositarlas en ningún lado y poder guardarlas en el ordenador empiezan a pesar.

Con la capitalización de mercado actual de 1,1 trillones de dólares (trillones estadounidenses), bitcoin representa el 0,7% de la cartera del mercado global de activos, un porcentaje que ya lo hace un actor protagonista del mundo bursátil. De hecho, ya no hay ningún banco en el mundo que valga tanto como la criptomoneda.

Por su parte, los gobiernos y Bancos Centrales son los que dan al oro un componente refugio fundamental al usarlo como respaldo para sus monedas, algo que todavía no se atreven a hacer con el Bitcoin y que siguen dando al metal una posición importante.

El oro, a día de hoy, mantiene una capitalización diez veces mayor que Bitcoin, con unos 10 trillones de dólares de “market cap”. Y según los últimos estudios, existen 200.000 toneladas minadas y 50.000 por minar.

Y aunque podríamos extender y detallar este análisis, es lógico ver cierta base en el argumento del Powell. Sin embargo, en la segunda parte de su comentario, vemos como se refiere a ambos activos como productos especulativos. Aquí es donde más nos chirría su opinión ya que creo que confunde (malintencionadamente) especulación con depósito de valor.

Empecemos recordando al lector que para que un activo se convierta en una moneda debe cumplir tres requisitos: ser reserva de valor, ser unidad de cuenta y llegar a convertirse en un medio de cambio generalmente aceptado.

Es evidente que, a día de hoy, ni el oro ni las criptodivisas cumplen conjuntamente esas tres funciones: el metal precioso no se usa como medio de pago debido a que no cumple con ciertos criterios. Por ejemplo, no puede transportarse ni manejarse fácilmente. Y aunque es fungible y divisible, este proceso no puede hacerse de forma fácil y sin complicaciones.

Por su parte, la criptodivisa tampoco se usa aun como medio de pago ni como unidad de cuenta. En parte por dos razones, su corta existencia (apenas una década de vida) y, en segundo lugar, por la clara oposición de los Estados a su implementación.

Sin embargo, el hecho de no cumplir las tres funciones del dinero no significa que sea un activo puramente especulativo y sin ninguna función financiera. Eso es un argumento totalmente estéril que, además, han repetido hasta la saciedad los banqueros centrales.

El hecho de que se utilicen como depósito de valor ya las da un valor excepcional. Me explico.

En 2020, fueron impresos el 22% de todos los dólares en circulación en el mundo. El dato no es más que un reflejo del exceso al que se han acostumbrado los Bancos Centrales, que, desde hace unas décadas, sólo saben tirar de políticas expansivas para estimular la economía y combatir las recesiones. Pero estas políticas de flexibilización continuadas y normalizadas, además de sobrecalentar la economía y cada vez impactar menos, tienen un riesgo extremo para la estabilidad de la moneda, que ya ha sufrido una más que evidente hiperinflación frente al bitcoin y, en menor medida, frente al oro.

Pero incluso en la economía real, Morgan Staley ya analiza una inflación incluso por encima del 2%. Estos son los motivos:

  • El consumo privado va a estar más fuerte de lo que se cree (se ha atesorado forzosamente durante el Covid)
  • Ingreso medio del particular de EEUU es ahora mucho más alto que en períodos normales
  • Mayor apetito por el riesgo de las empresas y crédito. 

Con estas previsiones encima de la mesa, creo es osado decir que los activos refugio son solamente especulativos cuando, de hecho, son el único salvavidas frente a la pérdida de poder adquisitivo que sufrimos todos los tenedores de moneda FIAT. Es más, lo único especulativo dentro de este contexto son las políticas intervencionistas y dañinas que orquestan los banqueros centrales y cuyas consecuencias ni ellos mismos saben.  

Por lo tanto, no nos queda más que suspender al amigo Powell por sus declaraciones partidistas y recomendar al lector la diversificación entre activos refugio. Creo que es pronto para decir que producto es mejor que otro, tanto el oro como el Bitcoin tienen cualidades muy valiosas dentro de este experimento monetario en el que vivimos desde que en el año 1971 se eliminara el patrón oro en los acuerdos de Bretton Woods.

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