
El Bitcoin y en general las criptomonedas, son el activo de moda estos últimos años, y con razón. La revolución tecnológica y monetaria que proponen es comparable con el internet y desde luego la más importante de la última década.
Por estas razones el Bitcoin ya ha llegado a cotizar por encima de los 60.000 dólares y lleva más de un 120% de subida en lo que va de año.
Ya sabéis que en TradingPRO somos muy creyentes en estas monedas digitales, por lo que siempre solemos contar las bondades que conllevan. Hoy vamos a tratar también de abarcar algunos temas que podrían considerarse debilidades.
Lo primero a comentar obviamente es la gran volatilidad que tienen estas divisas, este domingo veíamos caídas de casi 15.000 dólares en Bitcoin o subidas enDogecoin de más del 6.500% en lo que va de año. Esta cualidad no es la idónea si queremos conseguir con las criptodivisas un medio de pago. Por hacer una comparación, la volatilidad del BTC es 10 veces mayor que la de los principales cruces de tipos de cambio.
Otro factor negativo es la contaminación, se dice que una transacción en Bitcoin utiliza 707 kilovatios hora de energía eléctrica. Os dejo un gráfico para ponerlo en perspectiva:
Aunque como nos contaba nuestro compañero David Noya en este artículoen la sección de “Opiniones de expertos”, esto no es del todo verdad.
Por lo que quizás el mayor riesgo de este activo pueda ser que reside en muy pocas manos. Según un análisis hecho por la compañía Flipside Crypto, el 95% del Bitcoin estaría en solo el 2,4% de las direcciones con los mayores saldos. Os dejo este gráfico:
Las ballenas supondrían cerca de un 92%, y tienen, por lo tanto, la capacidad de impulsar los grandes rallys. Por lo que el pequeño inversor es susceptible a los movimientos que hacen las grandes ballenas. El chart de abajo lo muestra claro:
Pero esto no es muy diferente que en el resto de los activos que operamos. Al final esta manipulación existe en acciones, forex, materias primas, etc.
Tampoco le hemos dado mucha caña a las cryptos, pero es que con las debilidades siempre cuesta más.

