
Quiero compartir con todos los seguidores de TradingPRO las reflexiones de Jurrien Timmer, director de Fidelity, sobre Bitcoin y el ecosistema cripto, ya que las considero muy acertadas.
En primer lugar, destaca un factor que hace que Bitcoin sea único: una curva de oferta asintótica y una curva de demanda exponencial. En la intersección de ambas se encuentra una curva de descubrimiento de precios parabólica, lo que denominamos proceso de monetización.
Desde hace mucho tiempo no vivimos una situación parecida, por lo que es normal que no sea aceptado de primeras por el común de las personas, que tachan a estos procesos de burbujas, cuando no tienen nada que ver.
La curva de oferta se describe mejor mediante el modelo stock to Flow (S2F) del que ya hemos hablado en otros artículos (lo explicamos con detalle en nuestro curso gratuito de criptodivisas). El S2F indica cuantos años se tarda, con la producción de un año, en tener la producción total presente. Por ejemplo, la capitalización total del oro son 8-10 trillions y con la producción anual (más o menos del 2%) se tardaría unos 62 años en cubrir ese total, por lo tanto, el STF sería de 62.
Hasta ahora, el segundo S2F más alto del mundo lo tenía la plata, con unos 22 años, pero ha aparecido Bitcoin en escena y en este ciclo de halving ya la ha superado. Pero es que, en el año 2024, con el siguiente ciclo, superará también el S2F del oro.
Esta teoría no es más que el cálculo del precio futuro dividiendo la cantidad de moneda frente a la demanda de esta y cuanto mayor sea el S2F, mayor será la valoración.
Sin embargo, la escasez de oferta no es suficiente. Afortunadamente, la curva de demanda es igualmente convincente e igualmente exponencial. El siguiente cuadro, se muestra el precio de bitcoin frente a la cantidad de wallets con un saldo de al menos 1 dólar.
Ambas escalas son logarítmicas, lo que muestra que, tanto el precio como la demanda, han crecido exponencialmente. Si bien conocemos la curva de oferta de antemano (en función de los ciclos predeterminadas), no sabemos cómo será la curva de demanda en el futuro. Para ello, nos podemos apoyar en otros procesos de monetización y ver cómo, a medida que se va adoptando el activo, al ser economías de red, el precio va creciendo y creciendo.
Este gráfico muestra la curva de demanda existente y proyectada frente al precio.
A partir de ahí, podemos convertir esta curva de demanda en una proyección de precios, aplicando una regresión de potencia a la serie.
Ahora comparemos esto con el modelo de Stock to Flow gracias al gráfico elaborado por los compañeros de Fidelity.
Es interesante que, tanto los modelos de oferta como de demanda, se alinean tan bien como lo hacen, y cada uno parece predecir incrementos de precios impresionantes.
En un análisis más, pero como siempre decimos en la firma, el único porcentaje erróneo para tener en Bitcoin es el 0 por ciento. Con elementos tan disruptivos, que menos que destinar un 1 por cierto de la cartera, no todos los días vivimos un hito monetario de estas características.