
En un entorno de contracción monetaria, un aumento de la demanda de liquidez puede suponer un gran problema para los mercados financieros.
Se huele la sangre. Vamos a explicar porqué.
La demanda de dinero no es estable y es algo que, por desgracia, no se puede pronosticar. Con este problema se topó Satoshi Nakamoto a la hora de diseñar Bitcoin. Al final, al concluir que es impredecible, optó por programar una oferta finita de monedas a pesar de ser consciente de los problemas que podría generar una demanda cambiante y una oferta rígida.
Un aumento de la demanda de dinero puede venir motivada por varias razones -tanto endógenas como exógenas-.
De esta manera, ante aumentos de la demanda de liquidez, el sistema financiero, apoyado por la Banca Central -QE-, puede expandir la oferta de dinero y estabilizar las cosas.
Se busca el equilibrio monetario.
Sin embargo, en entornos de drenaje de liquidez, como el que quiere emprender la FED en próximos trimestres para controlar la inflación -reducción de su balance y subida de tipos- los aumentos de liquidez no son absorbidos por aumentos de la oferta.
De esta manera, para hacer acopio de tesorería, los agentes tienen que liquidar activos de riesgo. Algo hay que vender para poder tener liquidez.
Además, por el entorno sistémico en el que vivimos, todos somos acreedores y deudores de todos, cuando se producen liquidaciones, estas se retroalimentan en círculos viciosos. Los técnicos lo llamamos, ventas en cascada. El apalancamiento también suele contribuir a que las caídas se vuelvan más verticales todavía.
De esta manera, si definitivamente entramos en ciclo de contracción monetaria, cualquier aumento de la preferencia y demanda de liquidez, causará crash en los mercados financieros.
Las bolsas pueden sufrir mucho en el 22/23, por su puesto los bonos, pero ojo, también las cripto.
Cuando hay que vender riesgo y buscar refugio, paradójicamente Bitcoin es un activo que tiende a liquidarse, haciendo evidente que, a día de hoy, aun no se percibe como “dinero”. Quizá no naciera con este rol, pero aún es un activo muy joven y esta posición puede cambiar.
En conclusión, entramos en un entorno de reducción de la liquidez muy peligroso para los mercados, ya que, si se produce cualquiera de los tres escenarios comentados, podemos tener un aumento de la demanda de dinero y verliquidaciones masivas de activos de riesgo. De esta manera, bolsas y cripto podrían vivir shocks muy importantes.