
Existe un gran debate en la academia económica sobre si los programas de QE -Quantitative easing- generan inflación o desequilibrios económicos o si no lo hacen. A pesar de la complejidad del tema, ya que son muchas variables las que se deben analizar, vamos a tratar de responder a la cuestión.
Desde 2008 se han aplicado con fuerza estos programas, pero solo ahora han generado inflación. En primer lugar, decir que esto es verdad a medias, lo que, si ha generado, y de manera burbujística, ha sido una inflación de activos,
Para que nos hagamos una idea, el SP500, desde la gran crisis financiera y la aplicación de esas políticas, ha subido desde los 700 a los 4700 puntos, una subida muy por encima de la media del índice. O el Nasdaq, que nos ha dejado las siguientes rentabilidades en esta última década y media.
2009: +55%
2010: +20%
2011: +4%
2012: +18%
2013: +37%
2014: +19%
2015: +10%
2016: +7%
2017: +33%
2018: +0.04%
2019: +39%
2020: +49%
2021: +27%
2022 YTD: -27%
Los programas de QE son un mecanismo por el que los Bancos Centrales crean dinero digital, de la nada, y con esas nuevas unidades monetarias, compran deuda pública y títulos garantizados por préstamos hipotecarios.
De esta manera, al aumentar la demanda de estos activos, sube su precio y baja la rentabilidad, con lo cual se reduce el coste de financiación del Estado y se estimula en mercado de la vivienda, generando posibles burbujas inmobiliarias.
Por otro lado, al aumentar el precio de la deuda pública, hace que otros activos que tienen riesgo, como son las acciones o la deuda de empresas, sean relativamente más baratos, y, por tanto, más atractivos. Esto, inmediatamente, hace que los activos de riesgo, por ejemplo, las bolsas o las criptomonedas, se disparen, haciendo cada vez mas amplia la brecha entre economía real y financiera.
Por lo tanto, creo que no es muy discutible el impacto de estas políticas y su efecto distorsionador en los mercados financieros. Sin embargo, la gran pregunta es si realmente permea en la economía real.
A primera vista puede parecer que los Bancos Centrales imprimen sin control dinero en formato digital y, por tanto, aumentan la cantidad de dinero circulante, devaluando inmediatamente el valor del mismo.
Sin embargo, es importante mencionar que lo que imprimen son reservas bancarias, que es dinero solo para los bancos comerciales y no para nosotros, la gente común. Y que estas reservas bancarias no tienen moneda de curso legal, no se pueden utilizar para realizar transacciones en la economía real.
Cuando un banco central realiza QE y compra bonos gubernamentales o hipotecarios directamente de un banco comercial, simplemente cambia el balance del banco comercial al reducir la cantidad de bonos que posee y aumentar la cantidad de reservas.
Esto básicamente lo hacen para dar liquidez a los bancos, que se pueden ver en problemas por su estructural fondo de maniobra negativo. Los bancos en su pasivo tienen depósitos, es decir, el dinero que tú y yo tenemos en cuentas y en su activo tienen estos bonos de largo plazo, que son derechos de cobro, imaginaros a 10 o 20 años.
Resumidamente, el problema viene cuando los bancos tienen que hacer frente a sus depósitos a la vista, es decir, tú y yo retiramos el dinero de nuestras cuentas, pero el banco tiene ese dinero -colateral- congelado en activos de largo plazo. Queremos retirar nuestro dinero, pero el banco lo tiene invertido a largo plazo. Esto se conoce comodescalce de plazos.
Por lo general, los bancos se tienden a prestar unos a otros para solucionar este problema, pero en momentos de crisis, cuando se vuelven más prudentes, se pueden crear tensiones importantes de iliquidez en el sector financiero, como sucedió en 2008. Aquí aparece el Banco Central como prestamista de última instancia. Te quito yo los activos de largo plazo y te doy reservas bancarias.
El QE quita bonos e inunda los bancos con reservas.
Como ya hemos explicado las reservas son básicamente dinero para el sistema bancario comercial, por lo tanto, se usan sobre todo para que éstos liquiden pagos entre sí y puedan solventar sus peligros de iliquidez.
También añadir que los bancos pueden comprar bonos o acciones con reservas, lo que ayuda a inflar el precio de los mercados financieros. QE siempre es muy alcista para las bolsas, QT es bajista.
Después de toda la explicación, podemos intuir que las QE, por si solas, no generan inflación, ya que ese dinero no acaba llegando a la economía real. Pero, por desgracia, no es tan sencillo ya que hay tres motivos que sí pueden acabar derivando en mayor IPC.
Como ven, no todo es blanco y negro. Desde 2008, los bancos, a pesar de los QE, no se han embarcado en políticas muy agresivas de préstamos y descalce de plazos, de tal manera que las políticas de estímulo se han filtrado sobre todo a los mercados financieros.
Pero desde esta crisis, ha sido sobre todo la política fiscal -aumento del techo de deuda- la que se ha disparado, en parte gracias a los enormes QE y, por lo tanto, si hemos tenido una importante inflación general.
Podemos concluir que los QE, quizá no directamente, pero sí indirectamente ayudan a que pueda haber inflación de precios. Y de forma directa a que haya inflación de activos.
PD – Estamos analizando sólo el lado de la demanda de la inflación.