
La perspectiva del impago de la deuda por parte del grupo promotor Evergrande está sacudiendo fuerte a los mercados, prácticamente todas las bolsas de mundo han reaccionado con llamativas caídas, pero especialmente el sector inmobiliario chino ha sido el que más ha sufrido, con caídas en algunos de sus valores, por ejemplo, Sinic, de más del 80%.
Como podemos apreciar, la delicada situación de Evergrande, esta salpicando a otras empresas y sectores. Aquí es donde aparece el miedo del riesgo sistémico, una palabra detestada por los reguladores centrales, ya que es extremadamente difícil de controlar.
Actualmente, la compañía tiene un pasivo de 305.000 millones de dólares, de los cuales la mitad son a corto plazo -obligaciones con proveedores-. Y para hacer frente a estas obligaciones, la empresa sólo dispone de 15.000 millones de tesorería, por lo que es más que evidente el problemón de liquidez que tiene entre manos.
Cuando tienes problemas de liquidez puedes hacer dos cosas para solucionarlo, buscar prestamistas que te refinancien la deuda o vender los activos con los que cuentas para hacer caja. La primera opción se aborda muy complicada ya que la compañía ya ha sido refinanciada en el pasado y los proveedores ya no tienen ninguna confianza en la sostenibilidad de la empresa. Y la segunda también es bastante compleja, ya que los activos de Evergrande son bienes raíces, muchos de ellos, además, proyectos inacabados, que tienen muy difícil salida a corto plazo.
Y no sólo son bienes poco líquidos, sino que muchos de ellos son proyectos sin demanda ninguna. Lo que tiene crecer con deuda constante y barata, es que se disparan las malas inversiones generalizadas, algo que genera una burbuja artificial de corto plazo y que tiende a estallar en el medio largo plazo. Pues en esa situación parece estar Evergrande, con enormes problemas de liquidez y con un inventario casi toxico, lo que está generando que el problema se convierta en una crisis absoluta de solvencia. No tiene activos ni caja para hacer frente a sus cada vez más caros pasivos.
Los problemas de solvencia, como os podréis imaginar, tienen muchas más papeletas de generar riesgo sistémico, ya que una liquidación de Evergrande hará sufrir mucho a sus acreedores, principalmente al sector financiero. Si los bancos tienen que problemas, reducirán el crédito a la sociedad generando una contracción del consumo generalizada que puede derivar en una crisis deflacionaria. Menos gastos, caída de precios ante liquidación de activos y fuerte recesión económica.
Sector inmobiliario, bancario y cualquier empresa cíclica -que vende a crédito- se ven claramente afectadas. Pero es que dentro de los acreedores de deuda inmobiliaria china también esta Tether, que a su vez es uno de los principales tenedores de Bitcoin, por lo que el sector de las criptodivisas también puede sufrir una purga importante.
Y ante el miedo de contracción del crédito, los agentes están huyendo de los activos de riesgo y se están decantando por el refugio en el dólar, muy necesario para poder acometer obligaciones de pago y nuevas inversiones.
Ahora sólo falta por saber si el gobierno chino saldrá al rescate tirando de sus reservas -devaluación del yuan- para rescatar a la empresa. En cualquier caso, en la firma esperamos posiciones largas en el USD contra el EUR y el JPY.