
El Salvador y China han tomado decisiones opuestas con respecto a bitcoin y el conjunto de criptomonedas. Son dos países muy distintos y distantes lógicamente, pero les separa algo más que esa inmensidad oceánica que se llama Pacífico.
También son distintos con respecto a la concepción del lugar que han de tener lascriptomonedas en la vida de la sociedad.
Por ello, con respecto al modelo de sociedad que promueven, el país caribeño ha adoptado la utopía, pues ahora no se da tal circunstancia, de que sus ciudadanos usarán extensivamente el bitcoin en su vida cotidiana.
El país asiático parece haber adoptado la distopía, prohibiendo la minería y las transacciones en criptomonedas, de una sociedad en la que los movimientos de sus ciudadanos son controlados por el estado a partir del uso del yuan digital.
Será interesante analizar cómo estos dos modelos servirán de referencia para las decisiones que el resto de países del mundo tome con respecto a las criptomonedas. Tanto el salvadoreño, como el chino, todavía son modelos para armar. Pero, también, modelos que la pueden armar, desarmando el modelo basado en el dólar norteamericano.
Parece lógico pensar que mucho estados optará por prohibir-regular los criptoactivos para no perder esa soberanía monetaria, pero ahí en el fondo es donde radica el sentido de toda esta nueva revolución. Esto último los explicamos en este post sobre la banca central.