
Hoy quiero reflexionar sobre el análisis desarrollado por uno de mis gestores favoritos, Michael Hartnett, estratega jefe de inversiones de Bank of America. Según su research (flow show) el cual os aconsejo leer, los mercados están en una fase final de burbuja que debe dejar importantes correcciones a lo largo de los próximos trimestres. Su mensaje mas claro es“vender la vacuna”, cuando el gas de la risa monetario se tambalee y la pandemia empiece a descampar, se verán los extremos excesos que se han acumulado, no solo en los mercados de valores sino en otros mercados de activos.
En mi opinión, las bolsas no han estado escuchando la realidad, han vivido en una desconexión comparable a un populismo político. La violenta acción inflacionaria del precio en los últimos meses ha llevado a bitcoin a saltar un 180%, las acciones de acero XME un 61%, bancos europeos un 48%, los bancos regionales estadounidenses un 41%, las acciones de valor de pequeña capitalización un 37% y las acciones de materiales de mercados emergentes un 38%.
Cuando no parece haber riesgo todo es sencillo, el problema es que camuflar el riesgo no significa eliminar el riesgo. Seguimos en un momento de compra “gratuita” por lo tanto, aun no es la hora de buscar giros, pero habrá que seguir muy de cerca posibles rallys alcistas (climáticos), señal clara de finalización de ciclo. En ese momento, las cosas pueden ponerse bien feas.
El valor de los activos financieros estadounidenses ahora es seis veces el tamaño del producto interno bruto. Las ganancias y las rentabilidades son casi obscenas, en un momento en el que la economía vive una de las crisis de apalancamiento más gordas. Cuidado que estos engaños son habituales en las últimas fases de una tendencial. Las burbujas tardan mucho en construirse y muy poco en explotar.
No quiero caer en mensajes tremendistas, es fácil vender miedo, pero creo que estamos en una etapa del ciclo muy delicada y tomar posiciones defensivas tiene que ser una opción a barajar.