
Creo que es importante dedicar un pequeño artículo a la fuerte correlación que ha existido en los últimos meses entre el rendimiento del tipo USA a 10 años (negro) y Bitcoin. Esta correlación no ha estado presente en absoluto en ciclos anteriores, pero desde hace meses es prácticamente matemática.
La tendencia a la correlación implica una mayor dependencia de la adopción por parte de los inversores institucionales -smart money- que ven la inflación como el principal impulsor de la demanda de esta clase de activos
De esta manera, Bitcoin está comenzando a convertirse en una nueva herramienta que le quita participación al mercado global de bonos del gobierno. Cuantos más flujos corren hacia Bitcoin, menos lo hacen a pasivos estatales, por eso, es tan comprensible la aversión de los gobiernos a la criptomoneda.
Curiosamente, la correlación de Bitcoin y el rendimiento del bono es mucho más fuerte que la correlación que a menudo se enfoca más en relación con las acciones. Parece evidente que Bitcoin aun no se utiliza comorefugio de liquidez en épocas de fuerte incertidumbre, pero también se está desacoplando de la actuación como puro activo de riesgo.
En la medida en que baje la especulación y el apalancamiento y se adopte la moneda como refugio de valor en el largo plazo, está tendencia se irá acentuando.
En mi humilde opinión, creo que una gran cantidad de capital de renta fija se reasignará a bitcoin el próximo año. Todavía hay muchas personas en el campo de "la deflación se acerca" o atrapadas en la narrativa transitoria, pero la inflación persistente los forzará el próximo año y el siguiente.
Por lo tanto, espero que los tipos nominales sigan presionando mientras el precio de Bitcoin marca nuevos máximos y todo al son de una inflación persistente y enquistada en la economía.