
En julio de 1981, el bono americano a 10 años (el mayor activo del mundo en términos de volúmen diario intercambiado) alcanzó una rentabilidad del 15.8%. Desde entonces los tipos de interés en todo el mundo han estado cayendo.
Hay muchos factores detrás de esta caída:
a) el envejecimiento de la población, que ha aumentado el volumen de ahorro en todo el mundo;
b) la caída del sector industrial y el liderazgo de la tecnología en la economía mundial. Sus empresas requieren niveles mucho menores de inversión (y empleo) y por tanto menor demanda de ahorro;
c) la irrupción de China, que accede a la OMC en 2001 con una producción masiva de bienes de consumo para todo el mundo a precios bajos, lo que contiene la inflación y permite a los bancos centrales no subir tipos de interés;
d) China, de nuevo, canalizando sus enormes cantidades de ahorro (tiene una de las tasas de ahorro más altas del mundo) hacia EEUU y Europa;
y, por supuesto,
e) los bancos centrales imprimiendo a mansalva desde 2008.
Los tipos podrían volver a subir de manera sostenida, pero, teniendo en cuenta la naturaleza de los factores que han provocado la caída, no es algo que vaya a ocurrir en el corto plazo.
Os comparto la imagen abajo: