
El metal amarillo sigue en boca de todos al marcar la tercera sesión consecutiva en máximos históricos. Mientras muchos focos siguen apuntando a las 7 magníficas o al buen hacer de Bitcoin, otros inversores avisábamos también del gran potencial del ORO (y la plata) en este ciclo económico.
Voy a plasmar en este artículo la tesis de mi estrategia en el metal que llevo meses analizando en nuestro programa de TV Más que Mercados ¿Está entrando el ORO en un superciclo alcista?
Desde mi punto de vista, sí. Parece que estamos entrando en un clásico ciclo de commodities (décadas de inflación superior a la media), donde el performance de estas incluso supera a la renta variable. Por lo tanto, no hablamos sólo del oro, sino de tener en el radar a las materias primas en agregado. Sin embargo, en este artículo nos centraremos en el metal únicamente, dejaremos el análisis de materias energéticas como el petróleo o el uranio para próximos papers, así como el de otros metales, sobre todo los utilizados para la industria.

Por técnico, el oro presenta una figura de continuación muy importante. Los chartistas los llamamos "taza y asa" o figuras de reacumulación. El oro es un mercado muy explosivo en tendencias y muy aburrido en corrección. Y parece estar entrando en un nuevo mercado alcista secular similar al de la primera década de siglo. Las proyecciones me llevan a mirar los 2500 como primer gran objetivo y los 2850 como segundo gran target.

Para analizar la demanda, al tratarse de un activo monetaria, yo siempre distingo entre demanda pública y privada. Desde el lado público, los Bancos Centrales están empezando a comprar de nuevo ORO para defender sus divisas. El activo real empieza a coger protagonismo sobre el financiero. Y la demanda generada por los BCs es la más importante entendiendo el market cap del metal.

Por el lado privado, los institucionales tienden a posicionarse o rotar hacia el oro en momentos de represión financiera, es decir, en ciclos donde los bonos tienen tipos reales negativos y por tanto no protegen de la pérdida de poder adquisitivo. Realmente oro y bonos son competencia en un porfolio de inversión. Y en este sentido, desde el año 2008 el oro ha barrido a los bonos con un 150% de rentabilidad más. Por eso, como es lógico, ante expectativa de recortes de tasas (vuelta a los tipos reales negativos) el ORO tiende a dispararse. Lo curioso de este ciclo es que hemos visto subir al metal también durante el ciclo restrictivo. Esto es debido a la DOMINANCIA FISCAL.
Pivot + dominancia fiscal = ¿3000$?

Muchos intentan matar a un activo que lleva con nosotros 5000 años y ha protegido siglo tras siglo el poder adquisitivo.
En la firma nos mantenemos muy alcistas.