El Brent llegó a tocar los $90 por barril por primera vez en dos semanas. Horas después cotizaba alrededor de $87 y en rojo.
A las 6am el apetito por riesgo estaba cerca de mínimos. A pocas horas de la apertura, cambió el guion. Los futuros del S&P 500 pasaban de moverse en la parte baja de la sesión a subir un 0.2%, mientras los del Nasdaq avanzaban un 0.4%. El giro llegó tras dos mensajes sobre Oriente Medio: primero desde el Ministerio de Exteriores de Qatar y, menos de una hora después, desde el ministro de Defensa de Pakistán, que apuntó a un acercamiento entre Estados Unidos e Irán y a una situación encaminada hacia la paz.

La reacción fue instantánea. Entró compra en futuros, el crudo se dejó más de $3 desde los máximos intradía y la deuda respiró. El bono de EEUU a diez años, que venía de marcar máximos de agosto del 4.74% y había llegado al 4.76%, volvía al 4.71% a las 8:00am. El movimiento no es menor: el mercado volvió a agarrarse a la posibilidad de reabrir el Estrecho de Ormuz justo después de que Donald Trump endureciera sus exigencias a Irán, lo que había enfriado las expectativas de pacto.
En petróleo, el cambio fue igual de brusco. Brent borró toda la subida previa y pasaba a caer un 0.4% después de haber superado los $90. WTI también cedía tras haber repuntado un 3% hasta su nivel más alto desde el 31 de julio. Sorprende la velocidad con la que las manos fuertes entran y salen del crudo con cada titular sobre Ormuz. Un comentario basta para mover varios dólares.
Fuera del ruido geopolítico, la sesión traía otro foco potente: el dinero que sigue llegando al negocio de la inteligencia artificial. Intel anunció una captación de $20BN mediante una colocación ampliada desde los $15BN iniciales y, según la información difundida, la demanda superó los $100 billion. Venía justo detrás del plan de Nvidia para buscar compromisos de financiación por $500 billion con un grupo de firmas de Wall Street, una fórmula con la que Jensen Huang quiere cubrir los costes de infraestructura de IA de sus clientes. No es un detalle menor. El mercado sigue premiando el relato del capex ligado a la IA incluso con tipos altos y volatilidad geopolítica.
En preapertura, las grandes tecnológicas acompañaban: Nvidia subía un 1.1%, Meta un 0.3%, Tesla un 0.5% y Apple un 0.2%, con Microsoft en -0.1%, Alphabet en -0.03% y Amazon en 0.05%. Entre los nombres más activos, Riot Platforms se disparaba un 17% tras conocerse un acuerdo de $9.1 billion con Anthropic, mientras Upwork se hundía un 19% después de recortar sus previsiones anuales y On Holding caía un 15% por unas ventas del segundo trimestre que decepcionaron.
El IPC manda más que los titulares
La mejora del tono puede durar poco. El dato que de verdad pesa esta semana es el IPC de julio en EEUU, previsto para el miércoles. El consenso recogido por Bloomberg espera una subida del 0.1% tras la caída del 0.4% del mes anterior. El viernes, unas referencias más flojas de lo esperado habían enfriado las apuestas por una subida inmediata de tipos. Eso sí, Beth Hammack, presidenta de la Fed de Cleveland, volvió a poner un sesgo duro sobre la mesa al admitir el lunes que podrían hacer falta varias subidas para devolver la inflación al 2%.
Antes de esa cita, el calendario incluye el cambio semanal de empleo de ADP a las 8:15am y las ventas de viviendas usadas de julio a las 10am. También hablará Austan Goolsbee, de la Fed de Chicago, en WIRED Tech Support en YouTube. Wall Street llega a ese examen después de otro giro de mercado marca de la casa: primero miedo por el crudo, luego alivio exprés por Hormuz.