
El mercado rebajó en unos 10 puntos porcentuales su apuesta para septiembre tras el informe de empleo del viernes y dejó la probabilidad implícita en el 44%. El movimiento no es menor. Agosto suele vaciar mesas, pero no baja el pulso, y ahora todo gira alrededor del IPC de EEUU del miércoles.
El telón geopolítico tampoco invita a relajarse. Irán sigue moviéndose entre el endurecimiento interno y la vía diplomática. La designación de Mohsen Rezaee para dirigir el Supreme National Security Council refuerza el peso de la línea dura en Teherán, mientras Abbas Araghchi sostiene que el acuerdo con Omán sobre un nuevo marco de navegación en el estrecho de Hormuz está en su fase final. Eso sí, Irán ha dejado claro que un pacto técnico sobre rutas marítimas no implicaría la reapertura total de la vía. Según Reuters, Teherán vincula cualquier arreglo duradero a alivio de sanciones, compensaciones por daños de guerra y garantías de seguridad. De momento, Brent sube alrededor de +0.8% y los futuros de bolsa en EEUU y Europa vienen prácticamente planos.
El IPC toma el mando
El dato de empleo dejó una foto incómoda para el mercado. Las nóminas cayeron de forma inesperada en -23k, el empleo privado se frenó a +30k y los dos meses previos sufrieron una revisión conjunta de -103k. Pero la lectura no fue tan blanda al mirarla de cerca: buena parte de la debilidad se concentró en ocio y hostelería (-40k) y educación del gobierno local (-50k), mientras la producción de bienes y la construcción marcaron sus mejores avances en varios meses. Llama la atención que la tasa de paro bajara al 4.1%, su nivel más bajo desde comienzos de 2025. DB no ve ahí un deterioro brusco, sino un mercado laboral todavía bastante estable, con la participación condicionada por factores demográficos.

Con esa mezcla, la Fed llega al miércoles mirando al IPC con lupa. DB espera un avance de la linea de cabeza del IPC de +0.15% mom tras la caída de -0.42% en junio, y del core CPI de +0.26% mom después de un mes plano. Si se cumple, las tasas anuales bajarían en torno a una décima hasta 3.45% y 2.51%. Goldman es algo más suave: +0.05% mensual para el índice general y +0.19% para el subyacente, con un consenso de +0.1% y +0.2%. El mercado va a vigilar dos cosas: el efecto de la gasolina más barata, que debería contener el dato general, y si aparece devolución en movimientos extraños que ya se vieron en junio en bienes y servicios core.
El jueves llegará el PPI, menos vistoso, pero muy seguido por las mesas macro porque alimenta directamente componentes del core PCE. DB calcula +0.22% mom en el índice general y +0.3% mom en el core PPI. Goldman se va a +0.4% en ambas referencias, frente a un consenso de +0.2% y +0.3%. Ojo a sanidad, tarifas aéreas y gestión de carteras, categorías que luego pesan en la inflación que más mira la Fed.
El viernes será el primer gran test de actividad del tercer trimestre. Los economistas esperan que las ventas retail suban +0.1% mom en julio, por debajo del +0.2% de junio, aunque Goldman prevé un -0.1% en el titular por el lastre de la gasolina y del automóvil. En ventas core, su estimación es +0.2%. Hay un detalle interesante: parte del ajuste podría venir del adelanto de Amazon Prime Day a junio, un factor que habría inflado el dato del mes pasado y ahora pasaría factura. Ese mismo día se publica el sondeo preliminar de sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan, esperado en 54.7 frente a 55.2.
La agenda de banqueros centrales en EEUU será escasa, así que cualquier matiz contará. Beth Hammack, presidenta de la Fed de Cleveland y votante del FOMC, hablará el lunes y el jueves después de desmarcarse en julio al defender una subida de 25 puntos básicos. Tom Barkin también intervendrá el jueves, ya con el dato de inflación sobre la mesa.
Menos resultados y foco global
Fuera de EEUU, la agenda tampoco está vacía. El Banco Central de Australia decide mañana y tanto el mercado como los economistas esperan tipos sin cambios en 4.35%. El jueves le tocará al Norges Bank, con una probabilidad del 25% de subida ya metida en precio. En Europa, la cita grande será el PIB británico del segundo trimestre: DB prevé que junio retroceda -0.1% mom y que el trimestre cierre con +0.4% qoq, aunque reconoce riesgos sesgados a la baja. Hoy publican IPC de julio Noruega y Dinamarca.
En resultados, la temporada pierde intensidad, con 400 compañías del S&P 500 ya habiendo rendido cuentas. Aun así, queda papel importante. En EEUU tocará seguir a Cisco, Applied Materials y CoreWeave. En China, el foco estará en Tencent y BYD. No es la semana más cargada del verano. Tampoco una para despistarse.