
El presidente Trump nominó a Kevin Warsh para suceder a Jerome Powell, cuyo mandato expira en mayo de este año.
Warsh, exgobernador de la Fed (2006–2011) siempre ha sido un crítico ideológico la expansión cuantitativa y ha argumentado durante mucho tiempo que las políticas de dinero fácil inflan artificialmente los precios de los activos (inflación monetaria), exacerban la desigualdad y distorsionan las señales económicas.
Su nominación ha desencadenado una fuerte corrección en el mercado, por lo tanto, si Warsh habla en serio sobre la desinflación de los precios de los activos, ya está haciendo un trabajo bastante bueno, incluso antes de comenzar oficialmente el cargo.

Los mercados de acciones, criptomonedas y materias primas han sufrido golpes duros en las últimas horas. Bitcoin cayó por debajo de los 75.000 dólares, con más de 2.500 millones de dólares en posiciones apalancadas liquidadas. Esto refleja el temor de los inversores a un "balance más ajustado de la Fed" , es decir, menos liquidez para sostener activos de riesgo.
Por su parte, el oro ha caído desde máximos recientes por encima de los 5.500 dólares hasta alrededor de 4.600–4.700 dólares, marcando su peor caída en un solo día desde 1983 (más del 9% el viernes). La plata sufrió todavía más, cayendo hasta un 30% en un día, su declive más pronunciado registrado nunca. La subida del oro fue impulsada por coberturas contra la inflación, tensiones geopolíticas y compras de bancos centrales, pero la postura hawkish de Warsh puede impulsar una rotación del activo real al mercado de bonos.
Sin embargo, desde nuestro punto de vista esto es solo ruido. Warsh ha criticado explícitamente la QE por beneficiar a los propietarios de activos sobre los trabajadores, pero lo ha hecho desde "la oposición" y a nivel teórico, no desde el cargo de presidente. En una economía tan profundamente financiarizada como la estadounidense, cualquier caída significativa de los mercados financieros inevitablemente repercutirá en la economía real. MainStreet es WallStreet.
Dicen que "no hay ateos en las trincheras". Puede que Kevin Warsh sea un halcón en la teoría, pero, cuando llegue el momento decisivo y los mercados se desplomen, aplicará la expansión cuantitativa como todos los demás.

Menos QE = Rendimientos a largo plazo más altos. Esto aumenta el riesgo de recesión si las tasas aplastan la vivienda/inversión. Además, buena suerte intentándolo, parece que se nos olvida como en 2017–2019 la normalización llevó a picos en el mercado monetario y a la famosa "repocalipsis".
Por eso creemos, desde TradingPRO, que "del dicho al hecho, hay un trecho" y nuestras estrategias pasan por comprar las caídas de corto plazo.
Bitcoin (D1):
Por fin BTCUSD tocó nuestro gran objetivo bajista en los 78k (módulo de Elliott y Fibo 61,8). Desde aquí empezaremos a construir posición de nuevo. A nivel equity, ponemos el foco en MARA, CLSK, SBET y CRCL para entrar en próximas sesiones.
Nasdaq (D1):
La tendencia en Nasdaq sigue intacta y seguimos esperando la formación de un gran segundo segmento alcista en el dibujo del actual modulo tras el climax vivido en abril del año pasado. Por lo tanto, la rotura de máximos (zona de importante liquidez) nos daría, de nuevo, señales claras de compra.
ConclusiónLa Fed enfrenta una elección binaria: Tolerar una inflación más alta para erosionar las cargas de deuda (vía tasas reales negativas) o priorizar una inflación baja, arriesgando una implosión fiscal. Que cada uno haga sus deberes y defina por donde va a tirar la Banca Central (con Trump como presidente).
Kevin Warsh, hombre de Wall Street y yerno de Ron Lauder (donante de Trump desde hace años). El que siga defendiendo la "independencia" de la banca central no se ha enterado de la película.