TradingPro Logo
0%

Actualidad

imagen principal
Jose Basagoiti30 de julio de 2026

Correctivo del mercado de Bonos a Warsh y nueva era monetaria

Compartir:

La conclusión de la reunión de ayer de la Fed es que dejará que el mercado suba las tasas por ella y haga el trabajo sucio. Y así fue, el bono a 30 años respondió con su nivel más alto desde 2007.

Kevin Warsh estrenó una nueva doctrina de política monetaria: en lugar de subir la tasa de referencia, dejó que fuera el mercado de bonos quien hiciera el ajuste. La apuesta funcionó a medias: mientras hablaba, el tramo corto de la curva descontó una subida menos probable en septiembre, sin embargo, el tramo largo dejó al bono a 30 años en su rendimiento más alto en casi dos décadas. Esto es una empinación muy brusca de la curva.

aprender_invertir.png

Los vigilantes de los bonos claramente actuaron

La decisión y el voto dividido

A las 20.00 horas (España), la Reserva Federal publicó su comunicado de política monetaria: la tasa de referencia se mantiene en el rango de 3,50%-3,75%. Detrás de la aparente calma, sin embargo, hubo una señal de fondo: el voto se dividió 9 a 3, con Hammack, Kashkari y Logan a favor de una subida de 25 puntos básicos.

Era la primera vez desde septiembre de 2016 que tres miembros del comité votaban juntos a favor de una subida de tasas. El comunicado, además, cambió poco respecto al de la reunión anterior: en seis semanas, la diferencia principal fue el resultado de la votación, no el texto.

Para entender el resto de la jornada conviene tener presente un punto técnico: la Fed controla directamente una sola tasa, la de préstamos interbancarios a plazo muy corto. El resto de las tasas, las que determinan el costo real del crédito, desde hipotecas hasta préstamos corporativos, las fija el mercado a través de la compra y venta de bonos del Tesoro. Estas son las tasas de largo plazo.

Esa distinción es la clave de la conferencia de prensa que Warsh. La idea central de su presentación fue directa: las tasas de mercado están hoy más altas que hace 42 días, cuando se reunió el comité por última vez. Desde entonces, el rendimiento del bono a 10 años pasó de un nivel cercano a 4,4% a uno cercano a 4,6%, uno de los saltos más pronunciados entre dos reuniones consecutivas en dos décadas.

aprender_trading_desde_cero.png

Para Warsh, ese movimiento no es un problema sino el resultado esperado de su estrategia: eliminar el forward guidance, es decir, las señales que la Fed solía dar sobre sus próximos pasos, para que el mercado deje de anticipar las decisiones del banco central y en cambio reaccione a los datos económicos a medida que se publican. Su frase resumen fue que los mercados están mirando la pelota y no al árbitro.

Una curva que se movió en direcciones opuestas

La respuesta del mercado de bonos fue, de hecho, la noticia más relevante del día, y se movió en dos sentidos distintos según el plazo.

Tramo corto (2 años): el rendimiento bajó 4 puntos básicos, a 4,236%. El mercado le creyó el mensaje de calma y redujo la probabilidad de una subida en septiembre, que en los contratos de FedWatch pasó de 76% antes de la reunión a menos de 60% después de la conferencia.

Tramo largo (10 y 30 años): el rendimiento a 10 años subió 7 puntos básicos, a 4,671%. El de 30 años subió 10,5 puntos básicos, a 5,201%, con un máximo intradía de 5,244%, su nivel más alto desde julio de 2007.

El siguiente gráfico resume ambos movimientos, junto con la reacción de los principales índices bursátiles ese mismo día:

noticias_bolsa.jpg

Un rendimiento a 30 años en su nivel más alto en casi dos décadas no refleja expectativas sobre la próxima reunión de la Fed, sino la compensación que exigen hoy quienes financian a Estados Unidos a treinta años para cubrirse frente al riesgo de inflación de largo plazo.

Warsh presentó la subida de las tasas de mercado como la prueba de que su estrategia funciona. Pero una parte de ese movimiento no responde a su plan: responde a la incertidumbre que el propio mercado está incorporando en el precio.

El presidente de la Fed tampoco cerró la puerta a una intervención directa: sostuvo que el banco actuará "donde sea necesario y apropiado" y remarcó que el objetivo de inflación del 2% no es flexible.

También señaló que cinco años por encima de ese objetivo no se corrigen en nueve semanas, aunque el dato de inflación de junio sorprendió a la baja y llevó la variación interanual a 3,5%.

Reacción del mercado bursátil.

Fue la peor jornada del Dow desde abril de 2025. El Nasdaq, con esta caída, quedó más de 10% por debajo de su máximo reciente, el umbral técnico de una corrección.

Según los analistas de TradingPRO, el mensaje del mercado de bonos fue el principal disparador de la caída en acciones, pero hubo otros dos factores que operaron en simultáneo:

1) Semiconductores. SK Hynix reportó ganancias récord, pero con una facturación por debajo de lo esperado, y su acción se derrumbó cerca de 13%. Samsung cayó 8% y el índice coreano KOSPI se hundió 8%, activando por segundo día consecutivo el circuit breaker, la pausa automática de la bolsa ante caídas abruptas.

2) Petróleo. Trump advirtió que Estados Unidos golpeará a Irán "con fuerza" tras un ataque con misiles balísticos contra bases estadounidenses. El WTI cerró con una subida de 6,6%, a 84,46 dólares, y el Brent avanzó 7,9%, a 90,74 dólares.

De cara a la próxima reunión, el camino de la Fed depende de tres variables que todavía no están definidas:

-- Si la inflación core(excluida energía y alimentos) se mantiene estable, la Fed no necesitará mover la tasa de referencia y Warsh podrá sostener que el mercado ya hizo el ajuste por él.

-- Si el petróleo se traslada a la inflación core, subir la tasa dejará de ser una opción para convertirse en una obligación, y Jackson Hole, en agosto, será el evento donde empiece a prepararse el terreno.

-- Si el tramo corto de la curva sigue relajándose como ocurrió hoy, la Fed llegará a septiembre con menos ajuste financiero del que celebró esta semana, y la interna del comité podría profundizarse más allá del 9 a 3 actual.

CONCLUSIÓN

Opciones + apalancamiento han convertido el mercado de valores en un casino. El enorme repunte desde el mínimo de marzo en los semiconductores tuvo poco sentido y ahora el desapalancamiento y venta de pánico también se está volviendo ridículo.

Los fundamentales han permanecido relativamente estables, solo el sentimiento ha dado un giro de 180 grados. El problema no es de negocio, sino de precio, y ya estamos, de nuevo, en niveles muy interesantes.

El evento de Warsh mete un poco más de tensión pero se está utilizando como climáx para un potencial suelo de largo plazo. Pero ojo, no se pasa del pánico a la euforia de un día para otro, habrá proceso lento de acumulación, paciencia.

¡Regístrate ahora!

Obtén acceso a contenido exclusivo y mantente actualizado con las últimas noticias.

Posts Relacionados