
Cinco minutos dicen mucho cuando hay nervios. Binance pasó, a las 21:29 UTC, de no confirmar ningún impacto sobre los fondos de sus clientes a sostener que el dinero de los usuarios estaba completamente a salvo. El giro en el mensaje llegó cuando ya circulaban en la cadena de bloques salidas multimillonarias desde sus carteras y cuando Tether y Circle habían empezado a congelar monedas estables vinculadas al incidente. El movimiento no es menor.

La plataforma habló el jueves de un posible problema de seguridad y dijo que seguía investigando. No precisó cuánto dinero había salido, cómo había ocurrido ni si se trataba de un ataque informático. Changpeng Zhao, fundador de Binance y actualmente apartado de la gestión diaria, fue bastante menos prudente: dio a entender que todo apunta a un ataque informático contra Binance y, como accionista, afirmó que espera que todos los fondos de los usuarios estén cubiertos.
Las cifras no cuadran todavía
La parte más delicada llega con los bloqueos. Paolo Ardoino, consejero delegado de Tether, aseguró que la compañía había inmovilizado más de 1.567 millones de USDT relacionados con un posible ataque informático a Binance. Jeremy Allaire, consejero delegado de Circle, afirmó que la compañía había congelado más de 800 millones de USDC en coordinación con las fuerzas de seguridad. Zhao agradeció la congelación de alrededor de 971 millones de dólares por parte de Tether y de unos 823 millones por parte de Circle. Decrypt, tras revisar la principal cartera receptora, eleva esas cifras a 975,1 millones de USDT y 823 millones de USDC, cerca de 1.800 millones de dólares. Llama la atención que las cuentas no cuadran: los mensajes públicos no detallan qué direcciones quedaron bloqueadas.
Tampoco hay una cifra oficial de pérdidas. Decrypt calcula al menos 5.570 millones de dólares entre Ethereum, Bitcoin y Tron: 3.510 millones en Ethereum, 1.440 millones en 18.270 bitcoins y 630 millones en Tron. The Block recoge que Conor Grogan, directivo sénior de Coinbase, sitúa el total en hasta 5.800 millones de dólares, mientras que la firma de seguridad Blockaid habla de unos 3.300 millones en salidas sospechosas desde las carteras calientes de Binance en Ethereum, Arbitrum y Avalanche. Glassnode también apuntó a más de 5.000 millones de dólares en criptoactivos transferidos. Son recuentos distintos, pueden solaparse y Binance no ha validado ninguno.
El rastro de las transacciones en la cadena de bloques aporta más preguntas que respuestas. Según Decrypt, la primera transferencia en Ethereum, a las 20:24 UTC, movió 167.464 ETH y 63 transferencias de otros tokens, entre ellas 1.615 millones de USDT, hacia una dirección nueva. Unos tres minutos antes, una dirección financiada a través del mezclador Tornado Cash había enviado una delegación EIP-7702 para una cartera caliente de Binance, un mecanismo que permite a una cartera delegar su ejecución en código externo. Decrypt no da por hecho que esa sea la causa y nadie sabe de dónde salió la firma necesaria.
BNB en caída y bitcoin otra vez bajo presión
El mercado hizo lo esperado cuando detecta posibles problemas operativos en un gigante del sector: vender posiciones primero y preguntar después. Decrypt sitúa a BNB con una caída de alrededor del 7 %, hasta la zona de los 699 dólares, y a bitcoin otra vez por debajo de los 79.000 dólares, después de perder la cota de los 80.000. The Block añade que los datos de la cadena de bloques muestran que Aave congeló los mercados de préstamos para evitar que el supuesto atacante utilizara esos fondos como garantía, aunque el protocolo todavía no ha publicado ningún comunicado.
Si el agujero se confirma cerca de la cifra de Decrypt, el golpe sería histórico: más del triple del robo sufrido por Bybit en febrero de 2025, que rondó los 1.500 millones de dólares y que hasta ahora constituía el mayor precedente. Binance ya vivió un episodio grave en 2019, cuando perdió 7.000 bitcoins, unos 40 millones de dólares al cambio de entonces. Esta vez la escala sería muy diferente. Y eso explica la rapidez de los emisores de monedas estables a la hora de bloquear fondos, el cambio de tono en la comunicación de la compañía y la tensión inmediata en los mercados. Binance ha prometido seguir informando a través de sus canales oficiales.