Mas vale tarde que nunca. Parece que Europa empieza a reconocer los errores cometidos y empieza a ser consiente de la obsolescencia económica que azota a la región desde hace lustros, por la excesiva regulación, la brutal burocracia y la alta fiscalización.
"A Europa no le falta capital, sino un mercado de capitales eficiente que convierta el ahorro en inversión". Afirmó la presidenta de la Comisión Europea.
Las causas del problema parece claras, sin embargo, se sigue errando en las soluciones. Lo que proponer Von der Leyen (previamente analizado en el famoso informe Draghi) es aumentar el gasto público para fomentar e impulsar la contratación pública de empresas europeas que hagan frente a competidores como China o EEUU.
Como esperemos que la innovación y la productividad venga dada por los burócratas de Bruselas, mal vamos. No hay más que ver el resultado nefasto de los fondos Next Generation. Lo mejor que podrían hacer es dejar de legislar, pero, por desgracia, eso sabemos que no va a ocurrir.
¿Qué opináis vosotros? ¿Hay esperanza para Europa?