
Bitcoin ha hecho algo que el mercado mira mucho más de lo que parece: dejar atrás la zona de 72.000–73.000 dólares y asentarse por encima. No es un detalle menor. Ese rango era la referencia inmediata tras la consolidación previa y, de momento, el precio no solo lo ha superado, sino que se sostiene sobre las medias móviles de corto plazo, la EMA15 y la EMA30.
En diario, la foto favorece a los alcistas.

La fase de acumulación por Wyckoff, uno de los patrones más operados en TradingPRO, parece haberse activado. Esto nos dejaría un imán alcista en los entornos de los 95.000 dólares. En la comunidad privada ya estamos posicionando Buy limits apalancadas.
Los ETF de Bitcoin siguen registrando entradas netas y el foco vuelve a estar en los grandes nombres. IBIT, el vehículo de BlackRock, continúa captando dinero y el volumen de entradas se acerca a su nivel más alto desde el lanzamiento del ETF. El matiz aquí es relevante: según recoge un informe de Matrixport, aunque la entrada neta total en los ETF de Bitcoin en 2025 es solo ligeramente superior a cero, son precisamente instituciones como BlackRock y Fidelity las que concentran la gran mayoría del saldo positivo.
El mercado interpreta esas entradas como una señal de confianza en los niveles actuales y como respaldo comprador en las caídas hacia la zona de 73.000 a 74.000 dólares.
Esa lectura encaja con lo visto en precio: compras en retrocesos, soporte técnico bien definido y ausencia, por ahora, de señales claras de agotamiento. Sorprende incluso que con un RSI tan cerca de sobrecompra no haya aparecido una pérdida más visible de fuerza.
No significa que el camino vaya a ser recto. Bitcoin rara vez lo es. Pero ahora mismo confluyen dos apoyos que pesan: estructura técnica alcista y entradas institucionales selectivas pero persistentes. Y cuando ambas cosas van en la misma dirección, conviene prestar atención.