TradingPro Logo
0%

Actualidad

imagen principal
Jose Basagoiti25 de abril de 2026

Impuestos e inflación: El mayor robo impositivo de la historia

Compartir:

España: Hay una cifra que desarma el relato: el IPC corre más que los salarios. Y cuando eso pasa, da igual que en televisión se hable de sueldos al alza o de una economía de mayor valor añadido. El trabajador cobra más euros sobre el papel, sí, pero compra menos con ellos. De hecho, es España los salarios reales llevan estancados casi 30 años:

academia_trading.jpg

Y ahora se está empezando a retroceder. Ese es el punto de fricción entre el mensaje lanzado por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y lo que reflejan los datos que publica el INE. La comparación es bastante directa: por un lado está el IPC; por otro, el coste de los salarios recogido en la Encuesta Trimestral de Coste Laboral. La lectura que sale de ese cruce no invita al triunfalismo. Los costes laborales avanzan en términos nominales, pero lo hacen por debajo de los precios.

Esto es crucial de entender y, por eso, desde TradingPRO siempre insistimos en la necesidad de pensar en términos reales y no en términos nominales. La economía doméstica no se mide en euros corrientes, sino en capacidad de compra. Esa es la variable que determina si llenar la cesta cuesta más, si pagar la hipoteca aprieta o si llegar a fin de mes obliga a soltar ahorro. Y ahí la foto es bastante menos amable que el discurso político.

El IRPF aprieta más desde 2017

A esa pérdida de poder adquisitivo se suma otro ajuste silencioso: Hacienda también pesa más. Los tramos del IRPF llevan sin tocarse desde 2017 y eso tiene consecuencias muy concretas para las nóminas. Si los salarios suben nominalmente, aunque sea menos que el IPC, muchos contribuyentes acaban pagando más impuestos en proporción a su renta real o saltan a tramos superiores.

Es un efecto conocido en mercado y en política fiscal: la inflación empuja los ingresos nominales y el sistema tributario captura una parte mayor si no se actualiza.

noticias_bolsa.png

Cuando empezó Sánchez, cada € que ganaban las familias españolas tributaba al 12,53% en IRPF. Ahora lo hace al 15,22%. Estamos ante una de las mayores subidas de impuestos "silenciosas" de la historia.

Dicho de forma llama, el Estado absorbe más aunque el trabajador no haya mejorado de verdad su bienestar económico. Llama la atención que este factor siga fuera del foco cuando explica buena parte del malestar con las rentas del trabajo.

El problema no es solo que los salarios reales caigan; es que una parte creciente del sueldo termina también en impuestos.

La consecuencia práctica es sencilla de entender y difícil de encajar para muchas familias: entra algo más dinero bruto, pero entre inflación e IRPF queda menos margen real. Eso erosiona consumo, ahorro y sensación de progreso. No hace falta sofisticar mucho más el análisis.

Negar la pérdida de renta complica cualquier corrección

La parte más delicada del asunto está en la respuesta institucional. Apoyarse en cifras nominales puede servir para defender un titular político, pero distorsiona bastante la realidad económica. Sorprende que se minimice un fenómeno que el propio Banco de España ha advertido en varias ocasiones: la inflación ha castigado el poder adquisitivo.

El propio Banco de España, de hecho, va un paso más allá y avisa además del impacto adicional que podría tener la guerra en Irán si termina empujando otra vez los precios al alza. Si reaparece presión inflacionista, el deterioro real del salario puede intensificarse justo cuando muchos hogares aún no han recuperado terreno perdido.

Negar ese desgaste tiene un coste político y económico. Político, porque agranda la distancia entre el mensaje oficial y lo que percibe quien paga facturas cada mes. Económico, porque si no se reconoce que los salarios reales ceden y que la presión fiscal efectiva sube, tampoco se abre espacio para corregirlo.

Al final, la cuestión no va de relato sino de bolsillo. Y hoy el bolsillo dice otra cosa distinta a la versión complaciente: subir en nominal ya no basta cuando el IPC corre más y el IRPF sigue anclado desde 2017.

¡Regístrate ahora!

Obtén acceso a contenido exclusivo y mantente actualizado con las últimas noticias.

Posts Relacionados