En el último trimestre, cerca del 63% de las compañías que integran el S&P 500 reportaron beneficios superiores a lo esperado por un margen mayor a una desviación estándar, algo que no se veía desde hace cuatro años.
Históricamente, el promedio de empresas que superan de esa forma las estimaciones ronda el 48%.
Si dejamos de lado la distorsión que supuso el rebote pospandemia, este trimestre se posiciona como uno de los más potentes de los últimos 25 años.
Por otro lado, apenas un 10% de las empresas registraron resultados notablemente peores a lo previsto, una cifra inferior a la media histórica.
Un impulso de ganancias de esta magnitud es poco común y suele ser interpretado como señal de fortaleza subyacente en la economía corporativa estadounidense.
Aunque las valoraciones bursátiles actuales no son especialmente bajas, los datos muestran que el mercado mantiene un ritmo saludable y sin síntomas claros de tropiezo.
De mantenerse esta tendencia en los próximos trimestres, podría consolidarse una base sólida para el crecimiento de beneficios y, con ello, un soporte adicional para los índices.
Recordamos que todavía esta por venir Nvidia, la compañía más grande del mundo.