Las grandes firmas de consultoría como McKinsey, Accenture y Deloitte han sido históricamente beneficiadas con contratos gubernamentales. Solo en 2023, las ocho principales empresas del sector generaron ingresos por 18.000 millones de dólares gracias a estos acuerdos.
Sin embargo, el gobierno está reduciendo su dependencia de las consultoras y optando por soluciones basadas en inteligencia artificial.
En este escenario, Palantir ha emergido como un competidor fuerte. La compañía de Peter Thiel está desplazando a los consultores tradicionales mediante la integración de sistemas de IA dentro de las oficinas gubernamentales.
Durante el cuarto trimestre de 2024, sus ingresos por contratos con el gobierno crecieron un 45%, y el valor de sus acciones se duplicó durante la presidencia de Trump.
Otro cambio importante es la eliminación de los programas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) en los contratos federales.
Mientras que McKinsey mantiene su postura en favor de estas iniciativas, Accenture y Deloitte han comenzado a modificar sus políticas, ya que estos contratos representan hasta un 8% de sus ingresos anuales.